¿Por qué quiero lo que quiero?

En un capítulo de una de esas series que vi incontables veces gracias a las repeticiones de Warner Channel, uno de los personajes entra en un dilema existencial. A lo largo de toda su vida había evitado ser como su madre, haciendo, diciendo, pensando, queriendo todo lo contrario a lo que su madre hacía, decía, pensaba y quería. Entonces comenzó a dudar… ¿qué tal si lo que ella hacía, decía, pensaba o quería no era lo que realmente le gustaba, pensaba o quería, sino elecciones que tenían el único objetivo de contradecir a su madre? ¿qué tal si no quería lo que quería porque lo quería, sino porque su madre no lo quería o no quería que ella lo quisiera? (¡trabalenguas!) ¿qué tal si todo este tiempo había estado equivocada y había ido detrás de las cosas incorrectas? ¿qué tal si lo que ella creía que le gustaba no le gustaba realmente?

Este capítulo me hizo preguntarme… ¿por qué quiero lo que quiero?

Hay veces que no sabemos lo que queremos, hay otras veces en las que si sabemos lo que queremos, sin que eso implique necesariamente que sepamos por qué. De hecho, en general es difícil saberlo porque no siempre elegimos querer algo, sino que a veces, simplemente, no podemos evitar quererlo (y hasta renegamos de ello). Cuando elegimos querer algo lo hacemos en base a una decisión racional… lo queremos porque es la mejor opción o porque es lo que cuadra mejor con nuestras necesidades. Pero ¿qué pasa cuando no elegimos? ¿de dónde parte, o dónde se inicia esa “voluntad de querer” una determinada cosa?

Personalmente, a veces tengo la sensación de que quiero algunas cosas simplemente porque no puedo tenerlas o porque tenerlas implica una dificultad, y me pregunto ¿qué pasaría si desapareciera la dificultad? ¿las querría igual? Lo que me lleva a otro sinfín de interrogantes… ¿cuán válido es querer algo porque no podemos (o es difícil) tenerlo? ¿es necesario justificar por qué queremos lo que queremos? ¿realmente importa el por qué a la hora de querer algo?

Como siempre, creo que me voy de acá con más preguntas que respuestas…