The Ocean

Acariciando la arena con el dedo gordo del pie,
sentada ante la inmensidad del océano bajo el reparo e infinitud de las estrellas,
se deja llevar por el murmullo del mar que le devela sus secretos.

El cristal de una lágrima comienza a caer por su mejilla,
y mientras ella sonríe, se cuela entre sus labios dejando un rastro de sal intenso.

Allí supo que el mar también estaba en ella,
que las olas le devolvían su verdad,
y que podía dejar de luchar contra su tempestad y dejarse llevar por la marea

[el título me recordó a ésta canción]