Estoy (ergo sum)

Últimamente estoy, muchas cosas.

Estoy en una especie de sintonía cerebral que hace tiempo no tenía. Sintonía entre ideas, palabras, mi cerebro y mis dedos que quiero aprovechar mientras tenga tiempo, o mientras dure este estado. Aprovechar las musas o, como prefiero imaginarlo yo, aprovechar los conejos (cortazarianos) de dudosa procedencia que salen de mi.
[ Aclaro que lo de los conejos me gusta como imagen porque es muy gráfico, pero nada tiene que ver con el estado de desequilibrio mental que se le adjudicaba al pobre tipo que le escribía a la señorita en París ]

Estoy pensando. Igual de reflexiva que siempre, aunque un poco más egoísta en la temática de mis pensamientos: estoy pensando mucho en mí y sobre mí.

Estoy con ganas de viajar. De agarrar mi maleta, el bulto, los motetes, el equipaje, mi valija, la mochila con todos mis juguetes y darle la vuelta al mundo.

Estoy con ganas de una noche en el medio de la nada, escuchando el sonido del silencio bajo una lluvia de estrellas.

Estoy soñando.

Estoy buscando.

Estoy esperando, sí, pero también estoy haciendo.