Très vert

Entre tanta cosa qu’il faut faire, entre tanto casillero por llenar, entre tanto automatismo cotidiano, quiero rebelarme. Quiero ser la Maga, apretando el pomo del dentífrico de cualquier manera, sin necesitar papel rayado para escribir, caminando con un libro bajo el brazo por el Quartier Latin, Montmartre o cualquier Quai o Pont de la Seine. Quiero ser Eva Luna descubriendo la inmensidad de la selva junto a Huberto Naranjo o Rolf Carlé. O Sabina viviendo entre Praga, Zurich y Ginebra.
Quiero un poco de cada historia. De todas, de ninguna. Pero en el fondo, quiero ser mi propio libro, escrito en hojas lisas, con manchas de café y dentífrico. Y que venga Oliveira, y en algún Café de alguna Rue, sigamos agregando hojas… lisas, rayadas, cuadriculadas, con tinta negra, azul o incluso roja.

Sin cita fija, porque nosotros no creemos en eso.-