Hey now, put your lights on

Vos que te proclamas decidida en la vida, ahora cada tanto te encogés. Es que claro, saber siempre qué ponerte, o haberla pegado con la carrera que elegiste no cuentan. Saber qué menú de Mc Donald’s o qué gusto de helado elegir, tampoco.

Y ahora que transitás este camino que hace tiempo no se llama adolescencia, pero cuesta llamarlo adultez, estás en un brete. Ya no se trata de helado, ni de si la remera combina con el pantalón. Cada paso que das, ahora es tuyo. Y cada cosa que sale mal, la responsable sos vos.

Decidir.

Elegir.

Es optar. Optar y dejar cosas de lado. Y la gran duda radica en saber cómo guiarse en la penumbra que, casi siempre, implica la elección.

Muchas veces tendrás que esperar a que tus ojos se acostumbren a la oscuridad para poder ver en ella. Otras, tendrás la suerte de encontrar una antorcha que te lleve allí donde está brillando el sol.