Algo no anda bien (frown)

Todo indica que yo ya sabía de antemano que algo andaba mal con el mundo. Así que pospuse y alargué la llegada lo más posible. Hasta creí que si no me pasaba de los 3kg me iban a dejar un rato más ahí nadando (pfff, ilusa!) Pero no, mis esfuerzos fueron inútiles y en vano. Al final, pasada una semana luego de los 9 meses reglamentarios, no tuvieron mejor idea que sacarme medio a la fuerza de mi paz amniótica. A la fuerza, diminuta y renegando, así fue como llegué (y calculo que así me iré)

Claramente, se ve que nunca acepté del todo el hecho de que el mundo funcionara como lo hacía. Entonces contradije y le hice la vida imposible a base de preguntas a la profesora de catequesis. Y fui al Modelo de Naciones Unidas queriendo armar la Unión Latinoamericana siendo El Salvador. Y después de terminar la escuela, agarré y me puse a estudiar una ciencia social. Típico. Porque el que estudia una ciencia social, medio inevitablemente, tiene en el fondo ese bichito de inconformidad con la realidad, esa idea naif y hermosa de pensar que algo podrá hacer para cambiarlo. Entonces, porque lo anterior no era suficiente, me puse a trabajar en una ONG que se llamaba Idealistas (no further explanation needed), y después en otra, y en otra… Y después decidí volver a estudiar, y hacer un posgrado en organizaciones sin fines de lucro.

Y sigo renegando, indignándome, queriendo que el mundo y las cosas sean distintas. Sigo siendo la misma gurrumina cubierta de líquidos (asco) obligada a salir a un mundo de monedas y billetes que apretujaban ceros, mientras la idea de que con la democracia se comía, se educaba y se curaba era cada vez menos real y más intangible.

Pero se ve que aunque yo sepa que hay cosas que no funcionan o no son como yo querría, e incluso cuando sueño que mi trabajo logre cambiar en algo esa realidad (o al menos mi percepción de ella), todavía hay ciertas cosas que me sorprenden.

He aquí una foto que ilustra cuan mal está este mundo:

what's wrong with the world

Pfff! Es que un lugar donde Luis Majul no sólo escribe y le publican un libro, sino que también llega a ser el más vendido en Yenny, claramente no anda bien. Demás no están los comentarios acerca del primer puesto ocupado por Teenangels y el segundo de Selena Gomez, para ejemplificar lo mismo en el plano musical.

[Vale aclarar que en el mismo establecimiento divisé una hermosa nueva edición de 4 tomos de las obras completas de Borges, y adquirí mi primer acercamiento a Haruki Murakami, así que no todo está perdido]