Jugarse por un verbo

Simple y complejo. Ying y Yang. Sal y pimienta. Karma y cosmos.

Me despierto balbuceando ideas, nadando en ese mar de palabras que me caracteriza y me permito sentir.

Me despierto sintiendo el equilibrio de quien pierde y gana algo a la vez. La extraña y linda sensación de ver en ese momento que querríamos olvidar algo que en realidad siempre voy a querer recordar. La vida es así, extraña, contradictoria, simple y compleja. Y en el momento en el que uno imagina que se dará el quiebre, el punto de no retorno, se produce en realidad lo más inesperado: ahora hay algo más de lo que había hasta ese instante. Una cercanía mayor gracias a un paso honesto, un cariño mayor y una relación más valiosa como consecuencia.

Life is a verb

*Imágen añadida en edición posterior*

Dimos un paso atrás, para dar dos hacia adelante (muy NEP de nuestra parte). Y finalmente nos la jugamos. Pero esta vez más que por un adjetivo, nos la jugamos por un verbo: crecer. Crecer dando cada uno su salto, pero de la mano del otro. En mi caso, dejar que algo así suceda no es poca cosa, aviso. Tengo historial de siempre haber podido sola (o más bien, creído poder), y sé que vos también. Así que ahí es donde tanta sal se tiñe de sonrisa. Ahí es donde encuentro parte del por qué.

Y yo, yo también soy extraña, contradictoria, simple y compleja. Pero lo entendiste desde el principio. Te tomaste todo el azúcar que yo no pongo en mi café, para equilibrar así el universo. Me diste las vocales que me faltaban (e, i, o) para formar las palabras que día a día intento encauzar. Me dejaste llorar, reír, golpearte y ser este remolino de emociones que se desnuda sólo ante quien lo demanda y lo permite. Y vos, vos también sos extraño, contradictorio, simple y complejo. Pero aún así aprendiste a hablar mirando a los ojos, a escucharte a vos mismo e ir camino a encontrar lo que querés y merecés (dejándome acompañarte en esa travesía).

Un paso atrás, para dar dos pasos hacia adelante, eso es lo que es. El primero hacia adelante fue jugarnos por el verbo. Para el otro, quizás haya que esperar un ratito más.

Meanwhile, we know we’re here, and that’s the greatest thing of all.