Táctica y estrategia (not!)

Un día dejé de renegar mi sensibilidad y empecé a escaparle a las estrategias. Desde entonces, me las reservo para armar el tetris de mis bolsos y valijas.

Huyéndole a la táctica, para el resto de los aspectos de mi vida elijo al actor del escenario vacío y al escritor de la hoja en blanco.

A mi dejame con lo casual de la improvisación, con el llamado porque-sí, con el mail de pensaba-en-vos, el beso robado y el abrazo fabricado de a dos.

Dejame, que tengo toda la vida para practicar.-