El lobo

Cerca de la boca del lobo la verdad se viste de color. Deja las ropas invisibles que la tapan en su cotidianeidad desligada, y se manifiesta cruda y roja ante el lobo feroz que hasta ese día había logrado domar.

Cerca de la boca del lobo lo idílico se desvanece y la realidad se presenta pesada y contundente.

Lo extraño, es que cuando el lobo finalmente osa a abrir la boca no tiene colmillos terroríficos ni afilados si no que es el más manso de los canes. Lo curioso, es que ése había sido el plan oculto del lobo todo este tiempo.

Si tan sólo la verdad y la realidad se hubiesen atrevido a mirar al lobo a los ojos quizás podrían haber intuido sus intenciones reveladoras.

Como siempre, el problema es atreverse…