2 años de viaje

Viaje a Uqbar empezó casi accidentalmente y sin percatarse terminó convirtiéndose en mi permanente compañía. Tanto, que ya me resulta extraño imaginarme sin este espacio que siento cada vez más propio.

El ‘enter’ poco premeditado con que nació de pronto fue tomando identidad, y hasta la forma de un posible proyecto que todavía no tengo para nada en claro. Lo que sí sé es que espero que haya viaje para rato.

Gracias a los del otro lado, visibles e invisibles. Hace tiempo que ésta dejó de ser sólo una relación entre Uqbar y yo.

Mientras yo le canto esto al oído…