Bienvenido movimiento

La perceptibilidad de los cambios y el movimiento es una de las cosas más lindas y extrañas que hay en esta vida cuando somos capaces de entreverla. Otras tantas veces, sin embargo, el tiempo y los momentos transcurren de un modo casi invisible, pero aún así no tardan en dejar caer su irremediable peso sobre nuestros hombros.

Pasaron tres meses, más lentos al principio que hacia el final, pero finalmente mañana recupero a mi hermano. El mismo día, con horas de diferencia, otro avión se lleva a una hermana del corazón que se va a reconquistar el Viejo Continente. El mismo día, con otro par de horas de diferencia, vuelvo a conectarme con mi yo francés que dejé abandonado a la fuerza hace dos años.

En cierta forma la vida es eso. Un equilibrio entre soltar y recuperar, entre dejar ir y reencontrar que se concretiza en aprendizajes, en personas, en decisiones. En dejar ir los dolores y recuperar el cariño por los domingos recordando que todavía te pueden sacar una sonrisa. Y vaya si así fue.