Camaleón

El transporte público es, de manera innegable, una fuente inagotable de anécdotas.

El otro día, trasladando un barral recién comprado para instalar en mi nuevo cuarto (para las cortinas –rojas– recién compradas), dos pasajeros se sujetaron del mismo (es decir, del barral), creyendo que se trataba de una parte del colectivo en el cual yo me encontraba viajando.

I know! Al lado de esto, el camaleón un poroto.

En otro orden de cosas: ayer fue un feliz feliz cumpleaños