Recurriendo a la duda

En esta cabeza mía que no deja de elucubrar ni un segundo hay ideas, preguntas, dudas existenciales (y no tanto) que van y vienen recurrentemente. He aquí algunas de ellas:

¿Cómo saludar a otros pacientes de tu terapista al entrar y/o salir de la sesión? ¿Corresponde beso, manito o sólo movimiento de cabeza?

¿Los chinos hacen salidas al “Barrio Occidental”?

A veces también pienso cosas serias como: ¿Qué hacer cuando en un trabajo se te obliga a ir contra tus valores?

Soluciones todavía no tenemos, sino yo no estaría acá, imprimiendo pilas de papel mientras mi cerebro está en su máxima expresión de alerta antiecológica. Pfff!