Baby got back

La vuelta de las vacaciones trae el comienzo del año 6 meses más tarde. Una pila de ropa que no se acomoda sola. Las milanesas de bienvenida de mi madre. Un poco de pisco para él, carteras norteñas para mi. Amoldarse de nuevo a la rutina, a la humedad de Buenos Aires (*nada* en comparación con la nube que cubre Lima), al subte, a Macri, a Cristina, a Moyano, a que los billetes de $100 desaparezcan en The Twilight Zone.

Mientras sigo en transición, busco huecos para bajar las fotos de la cámara y arrancar acá algunas cosas que se me ocurrieron en la ruta Urubamba-Pisaq.