Colores en la paleta

Eso de “no dejar que la lluvia te impida ver el sol” no era ninguna patraña after all. Aún así, por cierto que sea (y por mucho que nos esforcemos), el color de rosas de una parte de tu vida no tiñe automáticamente al gris topo de la otra parte. Tristemente, y por más que nos esforcemos, el gris oscuro (consistente) opaca cualquier verde, amarillo o rojo que se le cruce en el camino.

Remando en este pote de pintura, corro a buscar algún blanco que me salve la situación, teniendo cuidado de que la mezcla de colores no termine en ese marrón hediondo que se ve en el fondo del frasco de pinceles.