Diferencias

A veces lo que te diferencia de otros pasajeros del subte es muy poco. Es haber amanecido con un abrazo. Es haber tomado la cantidad adecuada de café. Es tener la música indicada en el iPod y poder bailar en el vagón mientras la señora a tu lado te mira con bronca porque el tiqui tiqui de tus pies la perturba.