Entre páginas y subtes

A pesar del calor, la humedad, la falta de oxígeno y hasta la falta de dignidad con la que suelo viajar en el subte, no puedo esperar a que sean las seis de la tarde para subirme y seguir leyendo mi nuevo libro.

O

En 3 viajes casa-trabajo (y viceversa) ya me leí 1/3 del libro. Mientras, disfruto de la hermosa sincronía, de esa inigualable sensación en la que el momento adecuado encuentre al libro adecuado y ellos te encuentren a vos.