Sin miedo al miedo

De a ratos pienso que el llanto es miedo, y que el miedo es deseo.
… y eso es lo que más miedo me da.

Aunque a veces el miedo paralice hasta encontrarnos en un letargo procrastinador me gusta pensar que al mismo tiempo puede ser un gran generador de movimiento y cambio. Sólo es cuestión de cambiar la óptica, y de ser capaces de encontrar en el temor esa cualidad movilizadora que tiene escondida pero que busca ser descubierta.

Admitir que tenemos miedo es crecer un poco. Enfrentar y pelearnos con nuestros miedos, también lo es. Reírnos de ellos y encauzarlos, es hacernos cargo de los que nos pasa y tomar el control de nuestra vida.

Pensándolo así, tener miedo tal vez sea lo mejor que pueda pasarnos. Porque es saber que estamos vivos, es saber que hay cosas que nos dan temor porque valen la pena.

Es entender que no hay más que oportunidades frente a nosotros, y que sólo es cuestión de subirnos al monstruo de nuestro miedos, y decirle hacia donde tiene que ir.

Kafka

Kafka, dirigiendo el monstruo de sus miedos.(Estatua Memorial a Franz Kafka, Praga)